Perplejidad

El espacio que hoy dedico a viajes, no responde al modelo que hasta ahora he seguido describiendo los lugares de una determinada provincia. Hoy relato, para quien desee leerlo, un problema que nos tocó de vivir en primera persona a mi mujer y a mí, durante un viaje a la incomparable Asturias; tal fue este:

En Marzo de 2010 contraté a través de la página de internet de Booking.com una estancia de siete días en el hotel Kaipe-Quintamar, localizado en playa de Barro – Barro – Llanes – Asturias. Para elegir este hotel, tanto mi mujer como yo, nos basamos, básicamente, en su localización y en el aspecto de la habitación mostrada por Booking.com en su página web (ver Fig. 1) 

Fig. 1

En la fecha acordada nos alojamos en el hotel aunque, debo decir, que la habitación que nos otorgaron no respondía, en absoluto, a la mostrada en la Fig. 1, debido, básicamente, a su escasa iluminación natural de mansarda (a la que, por otro lado, se accedía subiendo previamente un escalón). Tal anomalía,  nos llevó a solicitar del hotel un cambio a otra habitación que fuese similar a la mostrada en la página web de Booking.com. El hotel nos dijo que esto solo era posible si añadíamos al precio previamente pactado, una cantidad adicional. Mi mujer y yo alegamos que eso no era lo acordado y que en la página web de Booking.com, no se hacía ninguna excepción en el precio de sus habitaciones y, por lo tanto, no estábamos de acuerdo con su decisión, pero la acatábamos; en consecuencia el hotel nos pasó a otra habitación que era idéntica a la mostrada en la página web de Booking.com, o sea, la que se ve en la Fig. 1.

Tras explicar a Booking.com lo ocurrido, su respuesta fue la mostrada en la Fig. 2

Fig. 2

Al segundo día de nuestra estancia en el hotel, su gerente mantuvo una tensa conversación  con mi mujer y conmigo, durante la cual mostró su mal estar a causa de una conversación telefónica que había mantenido con Booking.com debida a este problema, y en  la que, también demostró  su nula disposición a comprender el motivo de nuestra queja. En las postrimerías de esta conversación, comunicamos al gerente que, finalizada nuestra estancia en su hotel, le abonaríamos la cantidad previamente pactada más la cantidad adicional exigida por el hotel, como antes ya he apuntado, si bien, este pago extra, llevaría aparejada una reclamación nuestra. No debió de gustarle al gerente del hotel esta decisión, pues, de inmediato, adoptó una postura a mitad de camino entre la arrogancia y la prepotencia, invitándonos finalmente a abandonar el hotel. Así pues, tras dos días de estancia en él, salde la cuenta correspondiente a estos dos días (la gerencia del hotel nos dio su acuerdo verbal para abonar solamente estos dos días, en vez de los siete pactados) y, con todo nuestro pesar, pusimos punto final a aquella estancia de siete días en nuestra querida Asturias.

La tensa situación creada por el gerente del hotel, nos aconsejó a m i mujer y a mí, no pedir allí la hoja de reclamaciones, por lo que presentamos la reclamación en la Diputación General de Aragón que, a su vez, remitió al Gobierno del Principado de Asturias. La Dirección General de Turismo y Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias, respondió a esta reclamación resolviendo no iniciar procedimiento sancionador por los hechos relatados y ordenar el archivo de las actuaciones (ver Fig. 3 y 4)

Fig. 3

Fig. 4

Tras esta resolución, que obviamente he acatado pero que me ha dejado perplejo, me puse en comunicación, vía e mail, con Booking.com, poniéndolo al corriente de esta resolución y preguntándole cual había sido el error cometido en la contratación de este hotel. Jamás he tenido la menor respuesta a esta pregunta mía, pero debo decir que, tras este desagradable asunto, he adoptado las medidas siguientes:

–       Todos los alojamientos hoteleros que he necesitado desde entonces, los he reservado siempre con los propios hoteles, rechazando sistemáticamente a todo tipo de intermediarios.

–       Sera muy difícil que vuelva a presentar otra reclamación contra un hotel, prefiero perder mi tiempo de otra manera.

–       Espero y deseo no volver a tener un problema parecido al que aquí he relatado, pero si ello no fuera así, solicitaré del hotel una autorización por escrito para abandonarlo cuando lo haga antes de finalizar el periodo de estancia pactado.

–         He borrado al hotel Kaype-Quintamar de mi lista de hoteles aprobados.

Relato estos hechos aquí para que, quien los lea, saque sus propias consecuencias y sepa a qué atenerse (para mí, cinco días de vacaciones y en Asturias son algo irrecuperable).

Página principal:

http://ganandobarlovento.es/

2 comentarios en «Perplejidad»

  1. Hola Victor,

    Primero felicitarte por tu extraordinaria y fantastica web. No sabes cuanto admiro tu trabajo.
    Como gerente del Hotel Abadia en Granada he tenido casos parecidos al suyo.

    Solo quiero informarte de que un hotel tiene distintos tipos de habitaciones y que no todas pueden estar reflejadas en los portales de internet. Siempre pretendemos mostrar los mas bonito. Si un cliente tiene unos gustos especificos y pretende tener la habitacion de la foto, es conveniente que lo pida y asi no se llevara a equivocos.

    Piensa en lo bien que lo habrias pasado pagando un pequeño suplemento y olvidandote de tanta reclamacion. Es una lastima que el resumen de tu viaje a la preciosa Asturias haya sido un cumulo de quejas y denuncias.

    Recibe un fuerte abrazo de un Granaino y si viajas a Granada visitanos y te haremos un gran descuento para que recuerdes nuestra cuidad con cariño.

    Jose antonio.

  2. Hola José Antonio:
    Después de leer atentamente tu comentario sobre lo que le paso a Víctor y esposa. Después de analizar con toda la mesura de que soy capaz. Después de leer y releer, yego a la conclusión que no as entendido nada de nada, de lo ocurrido y de su desenlace final.
    Por cierto a mi no tendrás que hacerme ningún gran descuento porque Granada y los (como tu dices) granainos están muy por encima de ti.
    (Título de la novela:El Corporativismo ataca de nuevo)

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